viernes, 31 de julio de 2009

VESTIRSE CON ROPA AJENA









Europa siempre está mirando a Estados Unidos y en particular a Hollywood como que quiere pero no puede.


Se presentan ante el mundo como los grandes generadores de contenidos de calidad contra los contenidos basura provenientes del otro lado del Atlántico.

Actualmente, España en particular esta envuelta en la polémica sobre su nueva Ley Audiovisual que recoge los parámetros básicos de esa dicotomía entre los "buenos" que tratan de defenderse ante el ataque de los "malos".

Están los defensores a ultranza de esa clásica y perversa política proteccionista que se abanderan con la política europea de cuotas y porcentajes de pantalla y están quienes son obligados a bailar sin tener demasiado que ver con el ritmo de la música, como por ejemplo el sector de las telecomunicaciones.

En España, están interfiriendo en el mercado en defensa de unos sin importar las consecuencias en los otros. Las televisoras privadas y las empresas de telecomunicaciones deberán pagar la fiesta a productores audiovisuales que son incapaces siquiera de lograr audiencia en Youtube si subieran gratis sus "premiados éxitos".

La realidad es tan perversa que existe toda una industria de dedicada a producir "basura cultural" con tal de que le sobren unos 90 mil euros al año para mantener su pobre existencia y lograr algún reconocimiento mediocre entre sus pares. Algunos incluso compran entradas en los cines para lograr la cuota mínima que les permita cobrar los subsidios oficiales.

En Latinoamérica la situación es más fuerte aún porque estamos a mitad de camino entre ser europeos y vivir como norteamericanos. Allí intelectuales y cineastas se rasgan las vestiduras ante el éxito de la "telebasura" y prometen cambiar las leyes para imitar el "modelo europeo" y defendernos de la mercantilización cultural y decirle al pueblo que es lo que tienen que consumir.

Soy un gran enemigo de los extremos, y en el caso europeo basta con mirar un par de estadísticas internacionales de la industria para entender que esta forma de proteccionismo y promoción de la industria audiovisual es un enorme fracaso y un gran negocio para unos pocos que lucran con plata ajena jugando a ser Fellini.

Tampoco se trata de tener a Sylvester Stallone como el paradigma del éxito.

Perfectamente se puede promocionar la industria audiovisual mediante políticas de estímulos transparentes para todos, sin necesidad de someternos a eruditos señores que nos juzgarán para luego elegir a los mismos de siempre y disponer dineros que no son de ellos en inversiones que no serán capaces de pagar siquiera la energía eléctrica de las salas de cines que los proyectarán.

No es justo y va contra la naturaleza humana hacer que unos lleven la cruz de otros. No es justo que una industria tenga determinados beneficios en detrimento de otra.

No es justo que las televisoras privadas o las empresas de telecomunicaciones paguen las aventuras de unos iluminados que se sienten con el derecho de dilapidar dineros ajenos realizando "superproducciones" que ni siquiera serán vistas por sus propias familias.

Europa y parte de Latinoamérica no logran entender una de las razones básicas por lo que la industria audiovisual norteamericana es un éxito. Simplemente porque hay un "doliente" detrás de cada éxito y ese éxito está construido encima de muchos fracasos. No entienden que detrás de cada éxito hay alguien que invirtió mucho dinero y que esperan un retorno por esa inversión y que solamente así podrán realizar una nueva producción en el futuro pues no contarán con el apoyo del "Papá Estado".

Apoyar el desarrollo de nuestra industria audiovisual es una obligación de nuestros gobernantes, pero ello debe hacerse en forma inteligente y acorde a la realidad del mundo actual.

No debemos continuar alimentando a una casta de parásitos que lo único que les interesa es hacer flamear la bandera de "victimas" ante sus evidentes incapacidades profesionales de imponerse por la vía de la competencia leal en la taquilla de cada fin de semana.

Si tienen dudas porque no les preguntan a los señores de Dallas a ver como les fue con sus pares japoneses o chinos cuando tuvieron que competir en la industria automotriz. Cine, TV o autos, cada cual en lo suyo pero ante todo la LIBERTAD de competir lealmente y que gane el mejor sin necesidad de vestirse con traje ajeno para entrar a una fiesta en la cual no siempre se está a la altura de las circunstancias.


Ismael Saldivia
Julio 2009

lunes, 27 de julio de 2009

EN EL OJO DEL HURACAN

La crisis, la digitalización, la convergencia, el abaratamiento de la tecnología así como otros varios factores se suman para que en este momento la industria audiovisual se sienta como barco a la deriva en el mar Caribe en pleno mes de octubre.

La crisis está haciendo estragos en las productoras de contenidos, los canales están recurriendo a las latas y estas están cada vez más baratas. Además están surgiendo todos los días nuevos talentos de "garaje" similar a lo que fue la explosión de la industria informática en los años 80. Cada vez más, vemos a muchachos jóvenes con sus "camaritas" digitales de HD que en un rincón de su casa producen contenidos muy respetables y luego los cuelgan gratis en Internet para terminar saltando al final a un Prime Time de un canal local o regional.

Cuantos gerentes financieros de los canales tradicionales de TV se estarán preguntando ¿como es posible que este chico haya producido este contenido de esta calidad y a mi me cuesta 1000% más hacerlo en el canal o encargarlo a la productora habitual?

Incluso las productoras de TV que se rigen dentro de sus exigentes normas de calidad haciendo que los clientes (es decir quienes ponen el dinero) gasten enormes sumas en inversión audiovisual contratando a un ejercito de personas para producir 30" de comerciales o realizar un documental que perfectamente podría hacerse con un 20% del dinero presupuestado.

Todavía hay mucha gente que no está tomando conciencia de que estamos en el medio de una enorme revolución en nuestra industria potenciada por la mayor criss financiera de la historia, todo ello convergiendo en una tormenta perfecta que nos cuesta a todos entender sus reales dimensiones y consecuencias.

Continuar trabajando como si nada, continuar haciendo TV como si la Internet no existiera, continuar produciendo como si la convergencia fuera una simple palabra de Star Treck, continuar inflando presupuestos de producción como si la digitalización, y la crisis fueran simples titulares, es sencillamente una enorme irresponsabilidad o incapacidad de los profesionales que hoy siguen ejecutando gastos que no provienen de sus bolsillos y que están llevando a que sus fuentes (canales de TV y productores ejecutivos) a un futuro dudoso y poco prometedor.

Ante todo este panorama el contenido que alguna vez fue Rey, hoy es una cascara de nuez en el océano en el medio de un huracán que nadie tuvo la capacidad de prever ni tampoco se sabe como terminará.


ISMAEL SALDIVIA
Julio 2009
tvhispanic.blogspot.com

aquí les copio este estudio publicado en el diario EL MUNDO:

Los contenidos de TV se abaratan como consecuencia de la crisis

Además, los directivos advierten de que no sólo se encargan producciones más baratas, sino que el 63% también indica que se está reduciendo el volumen de pedidos, y el 51% advierten de retrasos en los pagos hasta plazos mucho mayores de los acostumbrados.


Así, los directivos prevén que la caída de la producción en las cadenas nacionales será en 2009 del 14% para los contenidos de entretenimiento/actualidad y de otro 14% para la ficción, mientras que, en las cadenas autonómicas, el entretenimiento/actualidad descenderá un 16% y la ficción un 24%.

También disminuirá, según los encuestados en esta primera ola de 'Barómetro TV', la producción en canales locales (28%), en canales temáticos (13%), así como la producción de documentales caerá un 22% en 2009 y los concursos un 6%.

Respecto al mercado de la distribución televisiva, la animación es el contenido más afectado por la crisis, ya que caería en 19% en 2009, mientras que el cine y la ficción disminuiría un 15% y la ficción por capítulos y series un 9%.


En este sentido, el presidente de la consultora audiovisual Barlovento Comunicación, Ricardo Vaca, afirmó que "uno de los retos del sector es,con un coste menor, producir contenidos de una calidad igual o mayor", ya que, a consecuencia de la crisis, "el margen de beneficio de las empresas se ha reducido".

Preguntado por la repercusión en la calidad de esta reducción en el precio que se paga por los contenidos televisivos, Vaca se mostró convencido de que las televisiones "no pueden bajar la calidad" de los contenidos porque "el espectador ya está acostumbrado" a una calidad determinada, y no permitiría otra.

En cuanto a la evolución del sector de la producción, el 73% cree que ha evolucionado negativamente, frente al 13%, muy negativamente y el 14%, que se mantiene. No obstante, preguntados por sus propias empresas, el 27% opina que ha evolucionado desfavorablemente y el 7% muy desfavorablemente, mientras que el 41% piensa que se mantiene y el 26% favorablemente.


Sobre el conjunto del mercado audiovisual, el 70% considera que ha evolucionado desfavorablemente, el 17% muy desfavorablemente, y el 13% que se mantiene. Esta opinión negativa se mantiene para el futuro más próximo, ya que el 78% opina que el segundo trimestre de 2009 será peor o mucho peor para los productores y distribuidores, frente a un 22% que cree que será más o menos igual que 2008.

Más positivos se muestran los directivos respecto a la introducción de la TDT. El 67% piensa que resultará beneficioso para el sector, un 15% que no afectará y el 16% lo considera perjudicial. Además, el 45% está convencido de que la TDT representará más facturación para las empresas de producción y distribución.

En cuanto a la posibilidad de que las televisiones se fusionen, el 46% considera que las fusiones serán negativas o muy negativas para los intereses de los productores y distribuidores, frente a un 41% que opina, por el contrario, que serán positivas o muy positivas.

Igualmente se producen discrepancias respecto a la supresión de la publicidad en TVE. Así, un 39% de los productores y distribuidores opina que les favorecerá, frente a un 36% que está convencido de que será perjudicial para el sector.


Por último, un 60% considera que el apagón analógico podrá producirse el 3 de abril de 2010, tal y como estaba previsto, mientras que el resto opina que tendrá que retrasarse. Respecto a la TDT de pago, el 51% considera que no influirá en el sector, el 31% que será beneficioso y el 16% que será perjudicial.




jueves, 16 de julio de 2009

MUCHO RUIDO, MUCHAS NUECES. ¿PERO DONDE ESTAN?

Cuando nos sentamos con el control remoto frente al televisor se nos hace cada vez mas difícil disfrutar en forma medianamente completa y planificada un programa que nos pueda interesar.


Por lo general nos quedamos con los contenidos que ya conocemos en los mismos canales y dentro de la misma rutina, pues no tenemos ni el tiempo ni la destreza y hasta por momentos la valentía de ponernos a realizar una investigación dentro de esa enorme oferta de señales y programas que aumenta permanentemente y que amenaza multiplicar el estrés que ya habíamos recogido durante el día en nuestros trabajos, el tránsito, la seguridad, etc.


Antes hacer zapping era más sencillo, nos bastaba con dar un par de vueltas a los 50 o 60 canales que nos ofrecía la TV cable analógica, donde el número del canal tenía sentido y era un elemento más para identificarlo. Hoy son cientos de ofertas, todas desordenadas, y para colmo en cada uno de los decodificadores de la casa el mismo canal se ve en un número diferente para complicarla más. Mis hijos de 8 y 10 años saben perfectamente cual de los tres decos corresponde el número de canal de Disney, pero para quienes estamos a mitad de camino entre el mundo analógico y digital y además conocimos la TV en blanco y negro esto ya es demasiado.


Los controles remotos se parecen cada vez más a un sistema de lanzamiento de misiles con botones de todos los colores y símbolos nuevos que son capaces de generar la duda fantasiosa de que si apretamos algo mal, nuestro LCD podría termina despegando hacia el espacio.

Esta situación tiene muchos causas, dos de ellas muy destacadas son la velocidad de los avances tecnológicos y el impresionante crecimiento de la oferta de contenidos.


Los señores ingenieros tienen en general una característica muy común entre ellos y es su muy baja capacidad de entenderse con otros seres humanos comunes y corrientes, son muy capaces de hablar en idiomas de ceros y unos, así como entre profesionales de su misma especie e incluso con sus máquinas pero les es muy difícil entender al común de los mortales. Luego nos quieren hacer consumir complejos aparatitos con muchos botones e interfaces en pantalla que la mayoría de las personas jamás las usarán.


Por otro lado tenemos a la industria de contenidos que todos los días genera más y más programas y canales, por un simple sentido de la estadística es muy probable que dentro de los cientos de canales que recibimos hoy, en este momento en su televisor estén emitiendo un contenido que perfectamente podría superar a LOST o al éxito de Friends, pero nunca podrá ser porque ni usted ni yo vamos poder descubrirlos.


Ya se que estamos en el medio de la convergencia y que todavía nos queda mucho camino por andar, pero sin dudas el gran desafío para ingenieros y gerentes de marketing será poder brindarle al cliente las herramientas amigables para que la experiencia de mirar televisión vuelva a ser la misma de ir a un bistró donde nos sentimos parte de algo único y especial y no como ahora que se parece más a ir a Walmart corriendo detrás de la oferta del día.


Esta sobreoferta desordenada de contenidos, no está permitiendo que actores, productores y directores que logran realizar contenidos de muy alta calidad, accedan al éxito que se merecen y de esa forma potenciar a toda la industria.


Por el ruido sabemos que hay muchas nueces, pero no logramos encontrarlas.

Ismael Saldivia

Julio 2009


miércoles, 8 de julio de 2009

MUNDOS DIFERENTES: la TDT y los comensales



Llevo mucho tiempo buscando algún dato, alguna información, alguna noticia que me diga que la TDT es un negocio viable. Hasta ahora solamente pude apreciar que los únicos que están haciendo dinero con este cambio son los señores de la industria tecnológica. Quienes están en la industria de la TV en si misma, quienes viven de vender publicidad a cambio de ofrecer contenidos en forma gratuita no solo no están ganando dinero, sino que están invirtiendo millones de dólares en algo que nadie demostró hasta ahora como lo van a recuperar.
Otros que están pagando los costes son los televidentes a quienes los estamos apurando para que se pasen a la nueva tecnología digital.

Creo firmemente que se esta confundiendo el medio con el fin.
El fin de nuestro negocio es muy sencillo, luchamos por conquistar el tiempo de seres humanos.

Este tiempo que es el único elemento finito en todo esta infinita oferta de contenidos y formas de distribuirlos, todos nuestros clientes tienen solamente 24 horas al día para dormir, comer, trabajar, estudiar, leer, etc, etc, etc y además para mirar televisión.

Sustituir la TV tradicional analógica por la TDT tiene enormes ventajas desde el punto de vista de la calidad audiovisual y servicios de valor agregado para los televidentes, pero eso no necesariamente significa que debemos pegarle a la línea de flotación a la industria de la TV haciéndole un hoyo al tanque de combustible de esa industria que es la publicidad. Agregando más canales de TV por aire gratuitos en TDT con el mismo modelo de negocio de vender espacios publicitarios es simplemente no tener idea de como funciona este negocio.

A lo anterior debemos preguntarnos, ¿hay suficientes contenidos para completar las parrillas de programación con programas que merezcan la pena nuestra atención, lo que es decir lo mismo, que puedan conquistar nuestro escaso tiempo como televidentes? El mercado actual de la publicidad apenas puede sustentar el actual modelo de TV abierta con pocos canales disputándose la cada vez menor torta publicitaria, por lo que debemos esperar una baja en los presupuestos para contenidos y por lo tanto una menor calidad de televisión.
Otro elemento no menor son las nuevas iniciativas para hacer de las TDT un modelo de negocio de pago, esto afectando directamente a quienes ya están vendiendo ese servicio desde hace muchos años como los cable operadores.
Se están cambiando las leyes en forma permanente tratando de adecuarlas al mercado y a los cambios tecnológicos con golpes de timón que más se parecen a un barco a la deriva en el medio de una enorme tormenta de ceros y unos. En España primero se dijo que los operadores de TDT no podría juntarse y debían competir, luego se cambia la ley para que se unan e intenten sobrevivir, primero se dice que serán señales gratuitas para democratizar el acceso a la población, luego se permite cobrar para ver si logran hacer andar el negocio.

En América Latina los gobiernos se apuraron en elegir las normas europeas, americanas, etc. sin saber a ciencia cierta como afectarán esas elecciones a cada uno de los países o modelos de negocios locales o regionales.
Creo que debemos poner una enorme pausa en todo este tema y hacer un zoom out bien atrás para mirar el mapa completo, y ahí podemos ver tres elementos que no están siendo considerados:

1) LA GEOGRAFÍA
2) LA DISTRIBUCIÓN
3) EL CLIENTE FINAL

1) LA GEOGRAFÍA

Se están aplicando los mismos modelos, formatos, tecnologías en San Diego California y en Valladolid España como si todo fuera lo mismo, como si el mercado, el país, el desarrollo de la industria, la idiosincracia de la gente, las costumbres de las personas no importaran.
En Estados Unidos donde comenzó todo este tema de las TDT simplemente fue una necesidad de optimizar el uso del espectro radioeléctrico en un mercado que está demandando más frecuencias para el impresionante crecimiento de la industria de las telecomunicaciones. Pero eso se da en base a elementos únicos de Estados Unidos que no se pueden extrapolar a otras regiones con una simple regla de 3.
Hay características extremadamente singulares en el mercado audiovisual de Estados Unidos que lo hacen tan especial y difícil de comparar con otras regiones del mundo. Es un país que tiene casi el 100% de penetración de sistemas de TV para abonados, cuando se produjo el apagón analógico muy poca gente se vio afectada y tuvo que recurrir a cambiar su TV o comprar un deco.
Los americanos acceden a servicios de TV para abonados desde hace más de 50 años, tienen una cultura de pago para ver Televisión de más de dos generaciones y todo ello generado en una época donde la palabra convergencia todavía no existía.

En América Latina existe una cultura de TV abierta privada de más de 60 años, en la mayoría de los países los canales son exportadores mundiales de contenidos y formatos a todo el planeta y en varios idiomas. Latinomérica es sin dudas es una gran usina de TV, donde los canales locales lideran en forma constante los ratings de audiencia en sus respectivos países muy por encima de cualquier oferta de TV para abonados.
Así mismo la TV para abonados tiene varias décadas de historia con penetraciones de hasta el 70% en algunos países superando los 30 millones de hogares en el continente.
Dentro de Latinoamérica está el caso de Brasil que por su tamaño e importancia en la industria internacional de TV se debe tomar por separado, un país con 200 millones de personas cuyas cadenas de TV logran ratings de 120 o 140 millones de televidentes en el mismo momento!!. Para que podamos entender las enormes diferencias de mercados, en Estados Unidos un buen rating de Prime Time puede andar en los 20 millones de telespectadores, aunque la media pueden ser 10 o 15 millones. Es casi 10 veces menos que Brasil!!. Ello se da por la enorme fragmentación vertical de un gigantesco mercado norteamericano de 300 millones de potenciales televidentes que se dividen en cientos de ofertas audiovisuales.

En el caso de Europa estamos hablando de un continente con enormes diferencias culturales e idiomáticas que impiden el desarrollo de una industria audiovisual única con la consecuente restricción del mercado a círculos pequeños generalmente nacionales que limitan enormemente las posibilidades de desarrollo. No olvidemos además que la TV europea hasta hace muy poco tiempo era únicamente pública, la TV privada está todavía dando sus primeros pasos de desarrollo tratando de imitar experiencias latinomericanas y norteamericanas tropezando con sus propias idiosincrasias.

2) LA DISTRIBUCIÓN
Se habla de la TDT como el paradigma de la nueva televisión, mejor calidad, interactividad, servicios, más oferta, etc, etc. pero todo esto ya existe, en los formatos de TV para abonados. La novedad es que ahora lo ofrecemos por aire, pero también ya existe con la DTH con la diferencia que una antena es redonda y la otra se parece a una parrilla pero ambas necesitan decos.
TDT, IPTV, LPTV, UHF, VHF, DTH, Cable, ADSL, Fibra, MMDS, WIMAX, etc, etc. son muy varias las formas de emisión, la TDT simplemente es una forma más.
La TDT de pago o gratuita podrá ser muy válida para algunas regiones, e inútil en otras, todo dependerá de las particularidades comerciales, culturales, del mercado, etc. de cada región o país.

3) EL CLIENTE
Es quien finalmente tendrá la última palabra, es quien deberá decidir que es lo mejor de acuerdo a sus conveniencia. A diferencia del cambio del blanco y negro al color, en este caso al cliente le es indiferente pues en todos los casos de TV para abonados el podrá elegir si quiere cable, DTH o TDT. En el caso de la TDT gratuita simplemente notará como mejora el audio y la imagen y le ofrecen servicios adicionales que no serán ninguna novedad pues la mayoría de los servicios ya los tiene y usa a través de la internet.

Seguramente la TDT será una realidad en todo el mundo en poco tiempo, pero no debemos poner la carreta delante de los bueyes ni sobre dimensionar una tecnología que no ofrece nada diferente a las que ya existen en el mercado.

Se debe tener muy presente las diferencias geográficas a la hora de tomar las desiciones, y entender que la TDT es un medio más de distribución de contenidos y que hoy en día existen una enorme oferta de formas distintas de distribución audiovisual y al momento nadie sabe cual será la que prevalecerá si es que alguna lo hace o conviviremos con todas ellas y la nuevas que vendrán.
Los políticos y tomadores de decisión están sobrevalorando el poder de las TDTs y no están mirando el enorme crecimiento de los nuevos medios y la convergencia entre ellos, deberían fijarse como se enteró el mundo de la muerte de Michael Jacskon, o cual fue el impacto de la campaña a través de internet de Obama que lo llevó a la Casa Blanca montado en mensajes de SMS y protocolo IP, donde la TV tradicional tuvo un impacto relativo y por momentos secundario haciéndose eco de los hechos luego de varias horas de que ya habían acontecido en la web.

Estamos empujando a los consumidores y a la industria a cambios apresurados aplicando viejas recetas del mundo analógico al nuevo mundo digital, y además estamos cruzando recetas de mundos geográficos muy distintos intentando lograr el mismo sabor, es muy probable que nuestros comensales nos tiren con el plato por la cabeza.

Ismael Saldivia
julio 2009
VIDEO SOBRE LA TDT en España
(capítulo 1/4)

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